Historia de la Cámara de Comercio, Agricultura e Industrias de Colón

La Cámara de Comercio, Agricultura e Industrias de Colón fue fundada en 1911, cuando la República tenía 8 años de existencia. William Andrews, empresario inglés establecido en Colón desde la época en que el Istmo aún era parte de Colombia, presidía la empresa W. Andrews & Co., que permanece aún activa en la rama de peritajes en barcos y peritaje de carga, siendo también agente en Panamá de la Aseguradora Lloyds de Londres. Es así que junto a un grupo de empresarios se organizan y fundan la Cámara, con miras a contar con un frente común para afrontar los retos de Colón y los desafíos que llegaban para el sector empresarial.

UN POCO DE HISTORIA

Las actividades de la Cámara comienzan a impactar de inmediato el sector. El 12 de noviembre de 1912, este organismo comisiona a sus socios Robert Wilkox, Frank Ullrich y J.J. Enderson para que se reúnan con el presidente Porras y contemplen la posibilidad de establecer un sistema de almacenaje y depósito para las mercancías que transitan por el istmo.

IDENTIDAD Y PATRIMONIO DE COLÓN

Con el paso del tiempo, la Cámara de Comercio fue ganando reconocimiento. Se establecieron programas de capacitación, se organizaron ferias comerciales y se promovieron alianzas estratégicas. Colón, que había sufrido crisis económicas y cambios políticos, comenzaba a encontrar un nuevo pulso comercial. Los empresarios locales, inspirados por el liderazgo de la Cámara, comenzaron a innovar, diversificar y buscar mercados más amplios.

En la década de 1980, la Cámara enfrentó uno de sus mayores desafíos. La inestabilidad política y la crisis económica golpearon a Colón con fuerza. Los comerciantes, que habían encontrado un respiro en la colaboración, se vieron de repente ante un panorama sombrío. Sin embargo, en ese momento crítico, la Cámara se convirtió en un faro de esperanza.

A medida que los años pasaron, la Cámara de Comercio de Colón se adaptó a los cambios del mundo. La llegada de la tecnología transformó la forma en que se hacía comercio. Se crearon plataformas digitales que permitieron a los empresarios locales acceder a un mercado global. La Cámara, siempre a la vanguardia, ofreció talleres sobre comercio electrónico y marketing digital, asegurándose de que sus miembros no se quedaran atrás.

La historia de la Cámara no solo se limitaba a los negocios. Con el tiempo, se convirtió en un centro cultural y social, donde se celebraban eventos que promovían la identidad y el patrimonio de Colón. Las exposiciones de arte local, las presentaciones de música y danza, y los foros de discusión sobre la historia de la ciudad se convirtieron en actividades regulares. La Cámara se transformó en un lugar donde los coloneses podían reunirse, compartir y celebrar su rica herencia.

En la actualidad, la Cámara se mantiene adelante. Su edificio, que una vez resonaba con las voces de aquellos soñadores de los años 50, ahora es un bullicioso centro de actividad. Mientras el sol se ponía sobre el horizonte caribeño, sus estructuras de cemento siguen proyectando su sombra sobre la ciudad.

En su interior, los ecos de risas, debates y planes de negocio resonaban, recordando a todos que el comercio no es solo una transacción, sino un acto de comunidad. La historia de la Cámara de Comercio de Colón es, en última instancia, la historia de su gente: resilientes, apasionados y siempre dispuestos a trabajar juntos por un futuro mejor.

Ser la Organización empresarial líder de la provincia de Colón que promueva y defienda el bienestar comercial de sus asociados y unifique a todos los sectores, gremios, organizaciones y particulares en miras del desarrollo socio-económico de Colón.

Promover el desarrollo comercial, agrícola, industrial y turístico de la provincia de Colón por medio de una estructura institucional que satisfaga las necesidades de los asociados y defienda los intereses de los sectores que representa.

  • Promover por todos los medios a su alcance, el mejor desenvolvimiento de la comunidad colonense y la salvaguarda de los intereses nacionales.
  • Promover y defender los intereses de sus asociados.
  • Fomentar, promover y defender los principios y el sistema de libre empresa y libre competencia como instrumentos propios del desarrollo socioeconómico.
  • Estimular la vigencia de la democracia como sistema sociopolítico y defender sus principios a favor de los empresarios colonenses, la comunidad, la ciudad y la provincia.

En agosto de 1911, un grupo de hombre amantes del progreso, todos ellos extranjeros, se organizaron para fundar la Cámara de Comercio de Colón, la primera institución de empresarios en este país.

Esos visionarios fueron: M. Higgins, J. Padrós, J.B. Pérez, R.S. Brady, R. Wilcox, C. Oldestein, P. Canavaggio, W. Andrews, J.J Henríquez, C.P. Onell, O.L. Martínez, F. Ulrich, R.G. Castell, R.S. Arcia, T. Robinson, J.B.G. Maal, W.C. Todd, J.M. Hyatt y R. Vibert.

El primer presidente de la Cámara fue W. Andrews (1911-1912).

Fruto de su papel en el crecimiento y desarrollo comercial de Colón, la Cámara registra con orgullo su aporte en el surgimiento de la Zona Libre de Colón, cuya tarea de planificación y organización le fue confiada por el entonces presidente Don Enrique A. Jiménez al comienzo de su fructífera gestión (1945-1948).

Paralela a su participación en el surgimiento de la Zona Libre de Colón, a la Cámara le correspondió una dura lucha por la construcción del puerto o terminal marítimo en la Bahía de Limón.

Así mismo, la Cámara fue la creadora y gestora del movimiento para la aprobación de la Ley Colón Puerto Libre en el año 1992, la cual está pendiente aún de implementación.

Pocas instituciones nacionales pueden ostentar el envidiable récord de servicios a la comunidad que posee la Cámara de Comercio de Colón. Su gestión constante la ha llevado a ser parte de movimientos constructivos, y oportunamente ha denunciado todo aquello que estime contrario a los intereses de la ciudad y sus habitantes.

Así mismo hay constancia de sus esfuerzos porque la gestión oficial se torne más justa con esta provincia, haciendo notar el valioso aporte que recibe el Estado de los coloneses, que no se refleja en una equitativa distribución del presupuesto.

Luego de su primer centenario de funcionamiento, la Cámara mantiene en alto su compromiso con los más altos intereses de Colón, e insistirá siempre en que el desarrollo de la ciudad y de la provincia son metas con las que la Nación aún se mantiene en deuda.

  • El 12 de noviembre de 1912, la Cámara de Comercio de Colón designa a sus socios Roberts Wilcox, Frank Ulrich Y J.J. Enderson para que discutan con el Presidente de la República, Belisario Porras, la posibilidad del establecimiento de almacenes de depósito y mercancías en tránsito en el istmo.
  • El 17 de diciembre de 1917, la Cámara de Comercio de Colón recibe como “Huésped de Honor” al ministro Americano en Panamá, Míster Price, quien, en sobrio discurso, alabó el futuro económico de Panamá, sobre todo la visión de un puerto libre en Colón.
  • El 12 de enero de 1945, por gestión de nuestra Cámara de Comercio, se proyecta el establecimiento de una Zona Libre al borde de la carretera Panamá-Colón, en una extensión de 164 hectáreas de terreno, propiedad de la señora Manuela Hurtado de Cardes, quien residía en París, Francia.
  • El 1 de mayo de de 1945, el presidente de la Cámara de Comercio de Colón, Antonio Tagarópulos, en reunión extraordinaria de la Cámara expresa que este gremio tiene un papel importante que desempeñar en el desarrollo económico nacional. La Cámara de Comercio de Colón recomendó luego la creación de una Zona Libre en la provincia.
  • El 20 de noviembre de 1947, el presidente de la Cámara de Comercio, Agustín Cedeño, da a conocer que la entidad ha recibido misivas de las ciudades de Nueva York, Los Ángeles, New Orleans y Miami, en Estados Unidos; así como de Londres, Inglaterra y de otros lugares del mundo, manifestando el interés continental de la apertura de una Zona Libre, e instando al comercio de la República en convertirse en un centro de distribución bajo la forma de un puerto libre.
  • En junio de 1953, el presidente de la Cámara de Comercio de Colón, Alberto Motta, da a conocer que la Zona Libre ha producido más de 500 mil balboas en su primer año. Supera así la inversión inicial de 300 mil balboas. Además, ha generado para esa fecha beneficios indirectos por 2 millones de balboas.